¿Sabías que probablemente tenés acceso gratis a miles de libros y audiolibros sin haberlo usado nunca?
La mayoría de las personas piensa que para leer en el celular hay que pagar suscripciones carísimas.
Y eso simplemente no es verdad.
Si tenés carnet de alguna biblioteca pública, ya tenés la llave de una colección enorme esperando a ser descubierta.
Libby es la app que conecta todo eso con tu teléfono de forma sorprendentemente simple.
No necesitás comprar nada.
No necesitás crear cuentas complicadas ni dar tu tarjeta de crédito.
Solo tu carnet de biblioteca y unos minutos de configuración.
Qué es Libby exactamente
Libby es una aplicación desarrollada por OverDrive que te permite tomar prestados libros electrónicos, audiolibros y revistas digitales directamente desde tu biblioteca pública, todo desde el teléfono.
Funciona exactamente como ir a la biblioteca física y sacar un libro prestado, con la diferencia de que no tenés que moverte de tu casa ni preocuparte por devolverlo a tiempo, porque el préstamo se vence solo cuando termina el plazo.
La app está disponible para Android e iOS, y también podés usarla desde una computadora a través del navegador, lo cual la hace bastante flexible según cómo prefieras leer o escuchar.
Lo más interesante es que no es un catálogo limitado ni de baja calidad.
Las bibliotecas que trabajan con OverDrive tienen acuerdos con editoriales importantes, lo que significa que vas a encontrar bestsellers recientes, clásicos de toda la vida y una variedad enorme de géneros, desde ficción y romance hasta libros de autoayuda y no ficción.
Cómo empezar a usarla paso a paso
Configurar Libby es más simple de lo que parece a primera vista.
Descargás la app, y lo primero que te pide es buscar tu biblioteca, ya sea escribiendo el nombre o dejando que use tu ubicación para sugerirte las opciones disponibles cerca de vos.
Una vez que encontrás tu biblioteca, ingresás el número de tu carnet, y si no tenés uno, muchas bibliotecas permiten sacarlo de forma digital sin necesidad de ir presencialmente.
Después de vincular tu cuenta, ya podés explorar el catálogo completo y empezar a tomar prestados títulos de inmediato.
Los libros que elegís se agregan a tu estantería personal dentro de la app, y desde ahí podés empezar a leerlos o escucharlos cuando quieras.
Todo el proceso, desde la descarga de la app hasta tener tu primer libro prestado, lleva menos de diez minutos en la mayoría de los casos.
La diferencia entre leer y escuchar dentro de la misma app
Una de las cosas que hace especial a Libby es que combina libros electrónicos y audiolibros en una sola experiencia, sin que tengas que usar apps diferentes para cada formato.
Si elegís un libro en formato texto, podés personalizar el tamaño de letra, el tipo de fuente y el color de fondo para que la lectura sea cómoda según el momento del día o tus preferencias visuales.
La app también tiene un diccionario integrado que te permite tocar cualquier palabra para ver su definición sin salir de la página que estás leyendo.
Si en cambio preferís escuchar, los audiolibros se reproducen con controles simples de velocidad y podés dejarlos sonando mientras hacés otras cosas, como cocinar, entrenar o conducir.
La app es compatible con Android Auto y Apple CarPlay, lo que la convierte en una excelente compañera para los trayectos en auto, transformando ese tiempo que normalmente se pierde escuchando radio en tiempo de lectura activa.
Sin presión, sin multas, sin estrés
Una de las angustias más comunes de tomar libros prestados de una biblioteca física es la posibilidad de pagar una multa si te olvidás de devolverlos a tiempo.
Con Libby, ese problema simplemente no existe.
Cuando el período de préstamo termina, generalmente entre siete y veintiún días según las reglas de tu biblioteca, el libro se devuelve automáticamente sin que tengas que hacer nada.
No hay multas, no hay recordatorios urgentes, no hay culpa.
Si todavía no terminaste de leerlo, simplemente lo volvés a pedir prestado cuando esté disponible de nuevo.
Esta tranquilidad cambia completamente la experiencia de leer, porque elimina esa presión de tener que terminar un libro antes de una fecha límite estricta que muchas veces termina apagando las ganas de seguir leyendo.
Listas de espera y cómo funcionan
Como cualquier biblioteca, algunos títulos populares tienen una cantidad limitada de copias digitales disponibles al mismo tiempo, lo que genera listas de espera para los libros más solicitados.
Libby te permite reservar tu lugar en esa lista y te avisa automáticamente cuando el libro está disponible para que lo tomes prestado.
Mientras esperás, podés seguir explorando el resto del catálogo y tomar prestados otros títulos que sí estén disponibles de inmediato.
La app también te muestra una estimación de cuánto tiempo vas a esperar según la cantidad de personas en la lista, lo cual te ayuda a decidir si vale la pena esperar ese libro en particular o buscar otra opción mientras tanto.
La función que organiza tus ganas de leer
Libby incluye una lista de “quiero leer” donde podés guardar títulos que te interesan sin necesidad de tomarlos prestados de inmediato.
Esto es perfecto para esos momentos en que ves una recomendación en redes sociales o escuchás a alguien hablar de un libro interesante, pero no es el momento de empezarlo todavía.
Guardás el título en tu lista, seguís con lo que estabas leyendo, y cuando termines, ya tenés tu próxima lectura esperando organizada y lista para tomar prestada con un solo toque.
La app también te da recomendaciones personalizadas basadas en tus intereses y en lo que ya leíste, ayudándote a descubrir títulos que probablemente nunca hubieras encontrado navegando por tu cuenta.
Cien por ciento legal y sin publicidad
Algo que vale la pena destacar es que todo el contenido disponible en Libby es completamente legal, porque está licenciado directamente a través de las bibliotecas públicas que participan del sistema.
No es una de esas apps grises que circulan con contenido pirateado y que pueden desaparecer de un día para el otro o meterte en problemas legales.
Además, la app no tiene publicidad de ningún tipo, lo cual es raro de encontrar en apps gratuitas hoy en día.
Tampoco te pide ningún dato de tarjeta de crédito ni intenta venderte una suscripción premium en algún momento, porque su modelo de negocio funciona completamente a través de los acuerdos entre las bibliotecas y las editoriales.
Ideal para quienes quieren leer más sin gastar
Si sentís que querés volver a leer más pero los libros físicos o las suscripciones digitales de pago se te hacen costosas, Libby es probablemente la solución más directa que existe.
También es perfecta para quienes viajan seguido y prefieren no cargar libros físicos, o para quienes simplemente quieren probar varios títulos sin comprometerse a comprarlos todos.
Los padres también pueden encontrar en Libby una herramienta valiosa para fomentar la lectura en sus hijos, ya que muchas bibliotecas tienen secciones completas dedicadas a libros infantiles y juveniles dentro del mismo catálogo.
Si todavía no tenés carnet de biblioteca, este puede ser el motivo perfecto para sacar uno y descubrir todo lo que estuviste perdiendo sin saberlo.
La próxima vez que quieras empezar un libro nuevo, antes de pensar en comprarlo, date la oportunidad de revisar si ya está esperándote gratis en Libby.